La Mariseca



Cada 25 de julio se coloca la Mariseca en lo alto de la Plaza Mayor de Salamanca. Un toro de lata acompañado de la bandera española, que anuncia las corridas de la feria de Septiembre.

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Según todos los investigadores, la Mariseca en los siglos pasados se habría colocado no sólo para anunciar las corridas de la feria, también la víspera de cada festejo taurino que se celebrara, que antiguamente eran mucho más frecuentes que ahora.



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La noticia más antigua que se conserva por escrito acerca de la Mariseca se refiere al año 1455: “y otro toro se de al que tuviese las medidas y cuidado de poner la mariseca y de pintarla a 13 de agosto de 1455”. En el siglo XV la persona encargada de poner la Mariseca recibía en pago uno de los toros que se mataran en el festejo.

Uno de los misterios en torno a la Mariseca es el que plantean algunas actas del concejo del siglo XVII, que parecen indicar que la Mariseca se sorteaba:
“Tocó la suerte de la Mariseca por el bando de San Benito al señor D. Juan Manuel de Villena” (1735); “Tocó la suerte de la Mariseca por el bando de San Martín al señor. D. Joseph de Coca” (1736).
Pero en qué consistía tal sorteo y la finalidad del mismo es algo que los historiadores aún no han conseguido desvelar. 
 

La Mariseca no siempre se ha situado en el emplazamiento actual. Antes de que se construyera la Plaza Mayor, se extendía en su lugar la amplísima plaza de San Martín o de la Verdura. Allí se encontraba colocado el rollo de la ciudad. Sobre el rollo situaban entonces la Mariseca. En el año 1699 la Mariseca se cayó del rollo con la mala fortuna de matar a un hombre.


Pero no imaginemos encima del rollo salmantino al toro de hojalata actual. La Mariseca no siempre ha lucido el aspecto que conocemos hoy. El toro de hojalata se estrenó en 1840. Antes de esa fecha se describe la Mariseca como “Un bastidor cuadrilongo sobre el que se extendía una tela roja, y en ella, al pie de la imagen de un negro toro se trazaban gruesas cifras de guarismo, con que se anunciaban los días de las funciones”.

Y no es este el único aspecto que se atribuye a la Mariseca. Villar y Macías en Historia de Salamanca, afirma que es muy probable que en la antigüedad tuviera “forma de ridículo maniquí”. Antonio García Boiza en su libro Medallones Salmantinos apoya la suposición de Villar y Macías aduciendo que las veletas de “figurones ridículos” eran muy frecuentes en la Edad Media y principios del siglo XVI, y cita las de Pero Mato en Zamora, y las de Astorga.  
 
Mariano de Santiago Cividanes describe la Mariseca como un castillete de tablas. Para justificar esta descripción alude a documentación antigua en la que aparece la expresión “poner el tablado de la Mariseca”. 

Para este autor el mencionado tablado se remontaría al juego medieval de los bohordos. Los caballeros para entrenarse en el combate a distancia practicaban este juego, consistente en que los participantes, a lomos de un caballo a la carrera, lanzaban un arma (lanzas cortas o bohordos) contra un castillete de madera construido para la ocasión. 

Lo fabricaban con varias tablas móviles y una sola tabla fija con la fecha de las ferias y fiestas de la ciudad. Los jinetes iban tumbando con sus lanzas una a una todas las tablas móviles, quedando al final en pie sólo la tabla que anunciaba las ferias.

quijoteDore Ilustración: Gustav Doré.


El otro gran misterio de la Mariseca es el origen de su nombre. Villar y Macias en su historia de Salamanca explica que la comicidad que se desprende del nombre procede seguramente del aspecto ridículo del maniquí que antiguamente fue la Mariseca. García Boiza relaciona nuestra Mariseca con el frecuente uso en el castellano antiguo de nombres cómicos: "Maricastaña", "Maripacha", "Marimenga".
 
Bernardo Dorado en su historia de Salamanca explicaba el origen del nombre remontándose al 25 de agosto de 1806. Ese día un albañil subió a colocar en el pabellón de san Fernando la bandera que anunciaba “una corrida de 26 vacas sueltas”. Una vez colocada, el albañil trató de asegurarla, y en esta labor sufrió un terrible accidente. Cayó a la plaza y murió en el acto. Según Bernardo Dorado el albañil era conocido por el mote Mari-seca y el triste recuerdo de su muerte es lo que habría dado el nombre a la Mariseca. 

Esta explicación ha sido muy criticada porque como hemos visto en algún párrafo anterior el término Mariseca, referido al estandarte que anuncia las corridas, ya se recogía en documentación del siglo XV. Muy anterior por tanto al año 1806 en el que fecha Bernardo Dorado el origen del término.

Teorías diferentes para dar respuesta al misterio todavía por resolver de la Mariseca.

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BIBLIOGRAFÍA
  • Historia de Salamanca. M Villar y Macías. 1887
  • Historia de la Plaza Mayor de Salamanca. Santiago Cividanes. Imprenta provincial. Salamanca. 1936
  • Medallones Salmantinos. Antonio Gárcía Boiza. Calatrava. Salamanca. 1926
TE PUEDE INTERESAR: Colocación de la Mariseca

Copyleft del texto: Laura M Rivas Arranz Licencia Creative Commons Este obra está bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported.

Comentarios

  1. Hola laura... Mira por cuanto nos vamos a encontrar en la red... jejeje. un beso muy fuerte yo tambien tengo un blog artesania puente romano es de decoración. un beso muy fuerte y recuerdos en casa a tu madre y a tu familia. hasta pronto...

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  2. ¡Ángela! Hola!! Voy a visitar tu blog corriendo! Recuerdos también para tus padres y tu hermano! Besos!!

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  3. Nuestro querido Ayuntamiento colocó la "mariseca" el 25 de julio "para seguir la tradición" en cambio se cargó las fechas tradicionales del 8 al 21 de septiembre de nuestras ferias y fiestas que datan de la época de Enrique IV. Así ahora tenemos 4 ferias distintas: Municipal, del 7 al 15 de ese mes, recinto ferial de la Aldehuela, del 7 al 22, la taurina del 8 al 16 y 21, y últimanente la de las casetas (dos fines de semana a consensuar entre el equipo de gobierno y los hosteleros, a veces me cuesta distinguirlos). Si sólo fuesen así para estas cosas...

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    1. Hola! Tienes toda la razón. La verdad que lo de las ferias es un sindios. Suscribo eso de "si sólo fuesen así para estas cosas". ¡Muchas gracias por dejar aquí tu opinión! Saludos

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